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Marisol Ibarra

Mi experiencia como reportera en la Liga Mx Femenil - Marisol Ibarra

Inicié en el periodismo deportivo hace siete años. El fútbol femenil como muchos años atrás, vivía a la sombra de lo que pudiera lograr un combinado varonil. Desde mi trinchera, busqué darle voz a esta disciplina, y hoy he visto un crecimiento; aunque aún falta mucho por trabajar.

A lo largo de este año, el fútbol femenil en México mostró que llegó para quedarse. Sin duda tiene todo para crecer y merece ser reconocido en todos los sentidos; ha sido grato lo que hemos visto, aunque insisto, hay cosas por mejorar en cuanto al sistema de competencia, la regla del límite de edad y nacionalidad, ya que parte de que esta liga vaya en ascenso, será abrir el panorama a más niñas.

Pero algo es cierto, en todo esto se debe cuidar que no se pierda la esencia del que Juan Villoro llama: “un fútbol puro, un fútbol limpio”.

Hablando de mi experiencia a lo largo de este año, he de confesar que he crecido junto con ellas. El primer torneo cubrí partidos de América, Pumas y Cruz Azul como local; radico en la Ciudad de México, por lo que se reduce a ciertos equipos la cobertura cercana; pero debo confesar que vía telefónica busqué historias que contar.

En Marca Claro, el primer torneo se transmitieron casi todos los partidos de Pachuca y León como locales, por lo que pude formar parte de la narración haciendo comentarios de los partidos de las Tuzas desde el estudio. Una experiencia nueva que me permitió hacer un mejor análisis de lo visto en el campo.

Para la final entre Pachuca y Chivas, asistí a la Ida en el Hidalgo y las emociones se elevaron aún más, es inevitable que la piel no se enchine y uno no se emocione al escuchar el himno nacional; era un momento único, era tangible aquello se una vez visualicé.

En el segundo torneo, mis expectativas se elevaron y mi exigencia también. Marca Claro transmitió los partidos de local de Querétaro y Necaxa, por lo que cada fin de semana estaba en Querétaro y Aguascalientes, me designaron como la reportera de cancha de dichos partidos, fue una experiencia única que no cambio por nada. Vivir el fútbol a ras de césped, es maravilloso.

En dichas transmisiones, me tocó ver de todo, desde grandes partidos, hasta los más cumplidores, que debo reconocer fueron pocos, ya que las niñas siempre estuvieron entregadas, por lo que brindaban gratos partidos, sobre todo con las visitas de Monterey, Tigres y Chivas, incluso la afición en la tribuna aumentaba.

Contrario a eso, asistí a un par de partidos de América en el Azteca, siempre y cuando la agenda coincidiera, pero la pasión por cubrir desde la tribuna no se pierde. En eso más de mil minutos de fútbol, pude disfrutar un fútbol diferente, con garra, donde las jugadoras son más compañeras que enemigas, si se caen se levantan, si tiran a alguien la ayudan a levantarse, un Fair Play bien aplicado.

Por lo que resumo que mi experiencia cubriendo partidos de la liga femenil han sido gratos, con aprendizajes y con una mejor visualización de este deporte.

Mis sentimientos han sido muchos, desde la emoción de querer gritar un gol, lamentar una falta, sufrir por una lesión como la de María Moreno que me tocó casi de frente (se dislocó el brazo), y todas estas sensaciones, han sido parejas y frustradas a la vez (mi posición de medio no me permite tomar partido).

Pero debo reconocer que no todo ha sido color de rosa en esta liga, pues el tema de los salarios, formato de competencia, el límite de edad, los traslados, los patrocinios y los partidos en los estadios, todavía son temas en la mesa que deben mejorar sí o sí.

En cuanto a salarios, y aunque dependen de cada club, sí se debe establecer un pago digno de unas deportistas que están todos los días entrenando y jugando los fines de semana. En el formato de competencia, se debe hacer un torneo similar al de la liga varonil, de esta manera permitirán un mejor fogueo y mayor competitividad, aunque aplaudo que para el Apertura 2018, serán 8 los equipos que puedan buscar un lugar en la Final.

Los patrocinadores, confío en que no tardarán en entrar a estar mercado al cien por ciento, pues después de una final histórica entre Monterrey y Tigres donde casi 100 mil personas se dieron cita a esta llave, no hay duda de que a la gente sí le interesa el fútbol femenil, incluso esto debería obligar a todos los equipos a generar estrategias que permita que todos los clubes jueguen en sus estadios para darle incluso, mayor peso a la liga.

Ante todo esto, lo que puedo decir, es que ya se formó un cimiento, y como las plantas, hay que seguir nutriendo esta liga buscando que el día de mañana a nivel mundial logre ser de las más competitivas y tenga los reflectores bien enfocados, porque todos tenemos un granito que aportar, y como periodista, es cierto que nuestra labor es fundamental, se trata de acercar historias, darle el valor a la liga femenil sin hacer comparaciones fuera de lugar con los equipos varoniles, pero sobre todo no ver a las futbolistas como objetos, sino como lo que son, deportistas de alto rendimiento.